¿Cuándo es necesaria la interpretación de idiomas?

La interpretación, es la consecuencia del acto de interpretar, la definición de interpretación según la Real Academia Española, se refiere a “explicar o declarar el sentido de algo, especialmente el de un texto”, “explicar acciones, dichos o sucesos que pueden ser entendidos de diversas formas”.

Es muy importante cuidar la calidad de las interpretaciones, ya que una interpretación que no se escucha bien o con una mala pronunciación puede también comportar consecuencias desastrosas, como que los oyentes no lleguen a comprender el mensaje correctamente y de lugar a confusiones, dependiendo del ámbito en el que se esté interpretando. Una mala pronunciación en la interpretación usada en un entorno de negocios puede causar un fracaso de la negociación. Ni qué decir las consecuencias que podría causar una mala interpretación en el ámbito judicial y que el traductor no hable la lengua de origen o de destino con el acento adecuado.

Para que un buen intérprete y para que una interpretación tenga éxito, éste debe dominar a la perfección la producción de los sonidos, el tono de voz, la comunicación, la dicción entre muchos otros factores.

Dentro de las modalidades de la interpretación, tenemos las siguientes:

  • Interpretación consecutiva:el intérprete traduce después de que la persona haya acabado de hablar; es decir, necesita pausas para poder intervenir.
  • Interpretación simultánea:el intérprete traduce al mismo tiempo que la persona habla, para lo cual es necesario un equipo tecnológico mínimo.
  • Interpretación de enlace: el intérprete traduce, de manera consecutiva, tanto para el hablante de un idioma como para su interlocutor.
  • Interpretación susurrada:el intérprete traduce en la oreja de la persona lo que la otra está diciendo. Esta modalidad también se conoce como chuchotage.

La diferencia entre un traductor y la del intérprete es que el traductor se encarga de trasladar el mensaje de una lengua a otra en los textos escritos mientras que el intérprete lo hace en discursos, conferencias, etc.; es decir, es el encargado de los mensajes orales.

Contar con una buena interpretación va más allá de solo comunicar, se debe tomar en cuenta el idioma al cual se va a realizar la interpretación sea conocido por dicho profesional a la perfección, o sea el idioma materno, ya que muchas veces cuando se manejan varios idiomas, o se realiza esta, a través de una tercera o cuarta lengua, pueden cometerse errores difíciles de solventar.

Normalmente en una reunión de negocios se utiliza la interpretación de enlace, ya que la misma se realiza para este tipo de eventos. Esta modalidad se utiliza para facilitar la comunicación entre dos interlocutores o dos grupos pequeños de personas que hablan idiomas diferentes. El intérprete traduce en ambas direcciones para conseguir que la reunión sea fluida.

Para este tipo de interpretación, no es necesaria la instalación de equipos especiales, ni cabinas, audífonos, etc., ya que el profesional estará ubicado muy cerca de ambos interlocutores, con el fin de poder realizar el trabajo de manera adecuada.

La interpretación de enlace, también es conocida como interpretación bilateral, de acompañamiento, entre otras. Otra de las características de esta modalidad, es que el interprete espera que el participante termine su intervención para iniciar la traducción de lo dicho, normalmente no se toma nota, ya que las intervenciones suelen ser breves, no olvidemos que se trata de la comunicación entre dos partes que están dialogando o negociando.

La interpretación de enlace se utiliza, en reuniones entre socios, entrevistas, visitas comerciales, visitas a ferias, negociaciones, etc. y siempre que el número de participantes sea reducido. El intérprete debe disponer de toda la información necesaria para poder preparar la interpretación: quiénes van a ser los participantes, cuál es la relación existente entre ellos, cuál es el objetivo de la reunión y qué temas se van a tratar.

El intérprete de enlace es un facilitador de la comunicación. En ocasiones traducirá todo el contenido de la conversación, pero otras veces su función será de apoyo y participará únicamente cuando detecte algún problema de comunicación. Puede alternar la interpretación de enlace con otras modalidades, como la susurrada o la consecutiva. El intérprete decidirá cuál es la mejor opción en cada momento, para garantizar la fluidez y efectividad de la comunicación

Los intérpretes bilaterales o de enlace necesitan dominar los dos idiomas presentes a la perfección ya que, deben saltar de uno a otro continuamente y de la manera más natural posible. Sin embargo, al contrario de lo que ocurre en otros tipos de interpretación, en la interpretación de enlace, los intérpretes adquieren un papel mucho más relevante y visible dentro de la reunión, llegando a hacer labores incluso de persona de acompañamiento o guías.

Los intérpretes deben estar completamente familiarizados con las peculiaridades, costumbres e idiosincrasia de sus interlocutores; un desaire o una ofensa involuntaria pueden resultar fatales para la negociación y los intérpretes pueden ser el dique de contención para este tipo de desastres. Además, es importante estar atentos a la comunicación no verbal y tener siempre en cuenta la relación de poder que exista entre ambas partes.

Es importante saber con antelación el entorno en el que se desenvolverá la reunión, y para ello es recomendable, tener una reunión previa con el cliente para estudiar la estrategia y los términos en los que se llevará a cabo la negociación, con el fin de disponer de toda la información posible.

Los intérpretes de enlace deben contar con unas extraordinarias dotes de comunicación, empatía y expresividad, con las que dotar de fluidez el desarrollo de la reunión, lo que les permitirá ganarse rápidamente la confianza de la otra parte. Y es que, al contrario de lo que ocurre en otros tipos de interpretación, en la interpretación de enlace, los intérpretes no pueden ser imparciales, ya que forman parte fundamental de un equipo que lucha por alcanzar un acuerdo exitoso.

En el caso del intérprete de enlace, no solo debe dominar de forma impecable los idiomas con los que trabajan, sino que debe conocer ampliamente el ámbito y la terminología concretos, tener temple, ser flexible, capacidad de reacción y una excelente concentración.